
Estimados empresarios, funcionarios y trabajadores de nuestra institución, estamos cerca de finalizar un año de alegrías y sinsabores, de anhelos satisfechos y otros postergados. El año 2009 signó una ruta de luchas cotidianas para no retroceder y avanzar en el logro de nuestros objetivos comunes e individuales. Juntos hemos recorrido un camino arduo, con valentía pero con prudencia, cometiendo errores pero aprendiendo de ellos para ser mejores cada día.
En la navidad de cada año, todos tenemos la oportunidad de soñar y de reír. Nos damos un refrescante permiso para dejar a un lado los problemas, para poder reflexionar sobre nuestra existencia y el derrotero que deseamos hacia el futuro. Debemos reavivar nuestro espíritu de solidaridad, de renacer en sanas intenciones y acciones, y hacer llegar a todas las personas de nuestro entorno laboral y familiar nuestros mejores deseos.
Para los cristianos, la celebración de la llegada de Jesús para derramar su sangre por nosotros, debe ser una nueva oportunidad para renovar nuestros votos de Paciencia, Persistencia y Fe en él y en la humanidad. Es la ocasión para tratar de apartar de nuestras vidas, nuestras miserias e inconsistencias humanas.
En este diciembre, Dios no invita a vivir nuestras existencias en una constante Navidad, donde la paz, la esperanza, el amor y la convicción de un futuro seguro llenen nuestras mentes y corazón. Vivamos nuestros sueños, esperanzas y logros, con los acordes y vibraciones de la música de Navidad, tocando lo más sensibles de nuestros corazones.
Que el espíritu de navidad nos motive siempre a pensar en nuestro prójimo, a desprendernos de algo nuestro, para compartir con alegría con los más desposeídos. Para dejar nuestro insensato orgullo a un lado, y perdonar a quienes nos ofenden. Para hacer una oración y dar gracias a Dios por los dones que de forma gratuita nos ha concedido. Recordemos que la palabra de Dios nos dice que cuando perdonamos y recibimos perdón, cuando levantamos las manos caídas, nosotros mismos somos elevados en nuestra dignidad humana.
Que la Dicha, la Paz y la Felicidad llene los corazones de todas sus familias y sus comunidades. Que la presencia íntima de Jesús, nos llene a todos de misericordia en esta navidad.




